"La incertidumbre absoluta en un plano inequívoco, que remarca o resalta lo absurdo e incoherente de lo objetivo...
-Es como dos chori y una coca a los pies del Indokush."

Zung Tseng Pin (el único antiguo filósofo chino pedorro que se salvó de las garras de Narosky)

martes, 26 de julio de 2011

El Libro Recomendado del Traba: "La Bestia Debe Morir" de Nicholas Blake


  Bueno señores, para acallar las malas voces de esos incongruentes y obstinados falsos intelectuales, quienes se revuelcan en la amargura de una dicción simplista-nihilista en donde el conocimiento o la cultura no pueden ir de la mano del Humor; Travesti de Civil está orgulloso de anunciar este nuevo segmento dedicado a complacer la avidez cultural de nuestros queridísimos lectores. "El libro recomendado del Traba" tendrá el objetivo de acercarles algunas de las obras que más le han gustado al Transformista para que ustedes les den una oportunidad, o tal vez por el simple hecho de querer compartir gustos acerca grandes (subjetivo) obras de la literatura, filosofía, historia, cocina, autoayuda (no jaja, éste último es para cagarse de risa de la cantidad de libros compuestos a base de perogrulladas que habitan en nuestra sociedad).
  Por eso, damas y caballeros, les traigo a ustedes el primer libro editado por la famosísima colección El Séptimo Círculo (la colección de cuentos policiales seleccionada por Adolfo Bioy Casares y J.L. Borges).

  "La Bestia debe Morir" de Nicholas Blake (pseudónimo de Cecil Day Lewis), es una novela sublime. Son muy pocos los autores que juegan tanto con los elementos de la novela policial para combinarlos e incluirlos todos, como si se tratasen de distintos componentes para un experimento de química. El resultado es una excelente obra que combina el policial metódico y clásico (al mejor estilo Sherlock Holmes), junto con los elementos más categóricos de la novela negra y la prosa romántica del siglo XIX. Y es tanto el cambio de matices que comprende, que hacen de su lectura fácil y adictiva. Como lector uno no se puede despegar del libro porque constantemente la historia presenta un hilo convergente, en el cual los personajes comienzan como simples estereotipos para volverse más oscuros a medida que el relato toma mayor vigor. Toca dónde más hondo le puede llegar a un ser humano una desgracia, y sobre todo, cómo la antigua ley del Talión  siempre está presente en los peores momentos como la alternativa de redención.
  Un escritor de cuentos policiales viudo se entera que su hijo de cuatro años es atropellado por un conductor que se da a la fuga. El infante muere en el acto y no hay ningún rastro del asesino. A partir de este escenario comienza la búsqueda que llevará al desolado padre a dar con "la bestia" que causó el peor de todos los males. Aunque el escritor tiene bien en claro algo: que no lo atrapen. No sirve de nada encontrar al monstruo y pegarle un tiro ante miles de testigos, ni tampoco ser culpado ni social, ni jurídicamente de la muerte de la bestia. Por eso lo encontrará, convivirá con él, cenará con su familia y hasta incluso educará a su hijo, para estar completamente seguro de la autoría de la muerte del niño y poder llevar a cabo su plan.
  Dividido en tres partes, esta novela es totalmente de lectura obligatoria para los amantes del buen thriller clásico que no deseen renunciar a una buena prosa.
  No se preocupen por el precio, ya que no rebalsa los 15 pesos. Muy económico por cierto, pero preferible comprarlo en la librería amiga y no en mercado libre que los chorros lo tienen más caro.
 
  Me despido con el primer párrafo de la novela...

   "Voy a matar un hombre. No sé cómo se llama, no sé dónde vive,  no tengo idea de su aspecto. Pero voy a encontrarlo y voy a matarlo..."

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