"La incertidumbre absoluta en un plano inequívoco, que remarca o resalta lo absurdo e incoherente de lo objetivo...
-Es como dos chori y una coca a los pies del Indokush."

Zung Tseng Pin (el único antiguo filósofo chino pedorro que se salvó de las garras de Narosky)

miércoles, 27 de julio de 2011

"La Gran Noche Bajo el Desagüe" de George Baselitz


  Interesante, ¿no? Perturbador también, ¿no? Memorable, seguro.
  "La Gran Noche Bajo el Desagüe" (1961) es una de las obras más importantes y contundentes de la Alemania de la posguerra.
  Ahora bien, más allá de su fuerte contenido chocante, morboso, escabroso, altanero, ruin, etc  (en fin no alcanzan las palabras) verdaderamente es una obra de la Memoria, y de la autocrítica. Se trata de un niño deforme, desgarbado, en un paisaje desolado, oscuro. Un joven vestido con los pantalones de la juventud hitleriana el cual se masturba con su miembro deforme y grotesco. ¿Cuál es el mensaje que nos presenta? ¿Qué es lo que Baselitz intenta mostrar?
   El pasado. Es un pantallazo del monstruo del que fuimos parte y del que permitimos, y que en parte también creamos. Nótese el peinado engominado del niño. ¿Te recuerda a alguien? Una alegoría brillante, describiendo a Hitler cómo un pequeño ser repulsivo, de mentalidad infantil y grotesco. Sin boca, lastimado y, a la vez, lo suficientemente vivo para masturbarse y demostrar sin ningún reflejo de culpa su comportamiento denigrante.
  Pintura que estuvo prohibida en exhibición durante cuatro años confiscada, representa la llaga viva que mantiene al pueblo alemán, aún hoy de una herida que no van a alcanzar las cicatrices.

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