No. Para que lo sepas, ellos no son los verdaderos grasas. Son chicos que hacen lo que les gusta, no son los nuevos trogloditas, gérmenes destructivos que atentan contra el buen gusto. Si esperabas un aluvión de palabras entroncadas para dirimir lo denigrante que es la cultura hoy en la juventud (en especial en los adolescentes) estabas equivocado. Por el contrario, en este blog no vamos a caer en el imperante colectivo de bastardear lo distinto, lo común, lo masivo. No utilizo la palabra "popular" porque la considero un término demasiado explotado, el cual no tiene (en nuestros días) una definición ni tampoco una clasificación correcta de la sustancia. Hoy lo popular es ambiguo, subjetivo; por ende es efímero utilizarlo como una descripción de carácter sociológico.
Pero sí me tomo el atrevimiento de nombrar a los verdaderos grasas: nuestros queridísimos esnobs que tanto aluden en foros, charlas, facebook, blogs, comentarios de youtube, etc. Es a ustedes a quienes va dedicado este epíteto, a modo de justicia. A ustedes, que marginan y denigran, estereotipan y mancillan, pudren y merman; cualquier hito o cualquier demostración de carácter humano. Por lo común, siempre dirigidos a lo proveniente (no excluyente) de la clase más baja que uno. Tal vez el objetivo sea ensanchar esa diferencia mínima que los separa. No lo sé, a pesar de haber sido también uno de ustedes (todos los pequeños burguese en nuestra formación pasamos por esta etapa) y de mirar al de abajo desde arriba, nunca busqué expresarme en los tonos que ahora tan cordiales ustedes usan. Calculo que debía ser por el mínimo pudor de realizar un comentario "políticamente incorrecto", no por que no lo creyese. Por suerte un par de golpes me demostraron lo equivocado que estaba.
No sé si la vida se trate de etapas o de procesos, atinaría a decir que puede ser una mezcla de lo primero con lo segundo. Pero no puede durarte tanto esta mierda masticada que tenés por superioridad. Por que la hay, vos lo sabés muy bien. Si señor, en el fondo todo ronda por eso ¿Cuántas veces escucharon a pelotudos de bar irlandés decir "no me gusta tal artista pero lo respeto". Por Dios (si existiera, podría tratarse de Buda o Vishnnú) que idiota sos flaco. Pregunto, ¿y los que no respetas qué onda? Esos sí que son una mierda, ¿no?
Perdonen estos exabruptos. Me molesta la hipocresía cotidiana, constante en la lucha por demostrar quién es el que maneja más conocimientos, de lo que sea, en cualquier campo. De vuelta a jugar a ver quién la tiene más grande.
Basta con leer los comentarios repulsivos que le dedica este grupo de personajes hacia los wachiturros y sus seguidores. Se ponen en papel de Abuela doña Rosa que pide a gritos la vuelta de Torquemada para acallar de una vez por todas este virus que puede ser peor que la peste bubónica. Un inquisidor para defender y prevenir que se mansille la pseudo cultura que adornás con estilo bohemio.
Este blog no está escrito para vós y tu grupete de obispos. Es para cualquiera que busque leer algo al paso. No se trata de un lugar mágico y misterioso, lleno de sabios filósofos chinos que buscan atraparte y convertirte en adepto. Lo dirigimos especialmente a los wachiturros ¿De qué sirve alimentar a un cerdo gordo que está listo para el matadero?
PD: Mi querido grasa, amante de la buena cultura, del establishment de momento. ¿Tan buenas son tus armas? ¿Te alcanzan las municiones para armar tu cruzada? No será después que no tengas la suficiente retórica para debatir bien tus argumentos. A no sea que descubramos que en realidad solamente tenés leído medio Ficciones y al final te dedicaste a tocar con el oído...
Rasputin again!
Rasputin again!
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